Reino Unido se "come" el planeta
Mark Kinver
Analista científico de la BBC

El Reino Unido está a punto de quedarse sin recursos naturales propios para abastecer las necesidades de su población y convertirse en un país dependiente de las importaciones, señala un informe.

El estudio, hecho por la organización New Economics Foundation (Nef) y la Open University, establece que el 16 de abril será el día en que ese país caerá en lo que denomina como una "deuda ecológica".

A nivel mundial ese día será el próximo 23 de octubre.

La publicación advierte que si el consumo global fuera similar al del Reino Unido, habría que tener tres planetas Tierra para abastecer esa demanda.

Los autores de la investigación hicieron un llamado a la ciudadanía a bajar los niveles de consumo.

Huellas ecológicas

Ránking de deudores ecológicos
Estados Unidos 5.3
Reino Unido 3.1
Francia 3.0
Alemania 2.5
Rusia 2.4
Brasil 1.2
Mauricio 1.0
China 0.8
India 0.4
Malawi 0.3
Fuente: Nef
Andrew Simms, director de políticas del Nef, sostiene que la creciente demanda británica por bienes y servicios tiene un fuerte impacto en el resto del mundo.

"El problema es que nos estamos comiendo nuestro planeta sin pensar en las consecuencias", dice Simms.

Los datos contenidos en la investigación se basan en el concepto de "huellas ecológicas" un sistema que calcula cuánta tierra y agua necesita una población para producir los recursos que consume y absorber la basura que genera.

El informe cita ejemplos para demostrar cómo se desperdician los recursos.

Al respecto señala que en 2004 el Reino Unido exportó a Alemania la misma cantidad de papas que importó desde ese país.

Lo mismo ocurrió con Francia, país al que envió la misma cantidad de leche y crema que luego importó desde París.

El "día de la deuda"

Recursos malgastados
En 2004, el Reino Unido exportó 1.500 toneladas de papas a Alemania e importó 1.500 toneladas del mismo producto desde ese mismo país
Importó 465 toneladas de pan de jengibre, pero exportó 460 toneladas del mismo producto
Envió 10.200 toneladas de leche y crema a Francia, mientras que importó 9.900 toneladas de productos lácteos desde ese país.
Para los investigadores este tipo de situaciones grafican las ineficiencias del sistema comercial en una época de grandes preocupaciones sobre las reservas energéticas y la emisión de gases contaminantes.

"Si no cuentas con las señales económicas que te muestren cómo dañas el ecosistema, no puedes esperar que esa situación cambie", enfatiza Simms.

La autosuficiencia productiva del Reino Unido ha caído sostenidamente por más de una década y por otro lado, la producción doméstica de alimentos se encuentra en su nivel más bajo en medio siglo.

El problema es que los expertos temen que en el futuro la situación sea aún más preocupante con el desarrollo de economías emergentes como China e India.

"Mientras más temprano se ubique en el calendario el "día de la deuda" ecológica, más se agota el capital medioambiental".

Por eso es inquietante para los científicos que este año la fecha mundial haya sido establecida en octubre.

"El problema es que no somos lo suficientemente listos como para saber a qué punto veremos la destrucción de los ecosistemas", destaca Simms.

Déjenselo al mercado

Sería interesante medir también cómo el resto del mundo se está volviendo dependiente de los servicios y recursos que el Reino Unido ha creado a través del tiempo
Steve Bettison
Steve Bettison, del Adam Smith Institute, describe la investigación como "un concepto interesante" pero cuestiona sus conclusiones en términos de las consideradas ineficiencias del mercado.

"Las únicas ineficiencias en el mercado son las relacionadas con la intervención estatal que no permiten que el libre mercado se desarrolle, como por ejemplo, los subsidios agrícolas o las medidas proteccionistas".

Según Bettison las fuerzas del mercado son la mejor manera de controlar el consumo global.

"La oferta y demanda económica controlará donde se utilizan los recursos", agrega.

"Sería interesante medir también cómo el resto del mundo se está volviendo dependiente de los servicios y recursos que el Reino Unido ha creado a través del tiempo".

Aunque no todos coinciden con sus planteamientos, los investigadores de Nef y la Universidad Abierta esperan que "el día de la deuda ecológica" se transforme en una señal anual para medir la salud del planeta.