Luego de ser testigos de la tragedia del Columbia en el 2003 y con los problemas que está enfrentando el Discovery en el espacio, surge la pregunta sobre el precio que paga la humanidad por ir al espacio y por qué.
En busca de respuestas BBC Mundo conversó con el profesor Mark Kidger, astrofísico del Instituto de Astrofísica de las Islas Canarias, quien comenzó asegurando que antes que nada el hombre es un explorador.
"Está en nuestro genes. ¿Qué habría pasado si Cristobal Colón no hubiera navegado a las Indias por Occidente?. Nuestro mundo sería otro", indicó Kidger.
Pero en realidad, tal como Kidger lo aseguró son sobre todo los beneficios tecnológicos lo que hace que la exploración espacial sea relevante para el día a día.
"Mucho más que el teflón"
Lamentablemente cada vez que uno piensa en los beneficios que nos han dejado los viajes a la Luna o al espacio piensa en el teflón, este maravilloso material que evita que la comida se pegue en el fondo de sartenes y ollas. Sin embargo, el espectro es mucho más amplio.
Según Kidger, la NASA por si sola tiene una lista de más de 700 ejemplos de aplicaciones en la vida diaria que se han dado como resultado de la investigación espacial, conocidos como
spinoffs
.
Los más impresionantes son los utilizados en área de la medicina moderna. La angioplastía láser, marcapasos cardíacos de última generación, termómetros infrarrojos, el video termosensible -que puede determinar anomalías en el cuerpo humano sin necesidad de operar-, el sistema de mapeo ocular, las sillas de ruedas eléctricas, los analizadores de sangre, que pueden rastrear proteínas en cantidades mínimas de sangre y son utilizados en las mayorías de hospitales, clínicas y postas médicas.
Sistemas para lucha contra incendios, estudios sobre el daño que pueden tener los rayos ultravioletas en el ser humano, los rayos láser, la fotografía satelital, el monitoreo climático, todo tipo de pinturas y materiales anti corrosivos, el concepto de la energía solar y sus usos, todos los artefactos inalámbricos, los filtros de agua, la realidad virtual y las computadoras portátiles, entre otros cientos.
Kidger no dudó en asegurar que en el tema médico, las unidades de cuidado intensivo, presentes en todos los hospitales del mundo, era uno de los legados más determinantes.
"Estos equipos fueron diseñados especialmente para monitorear el estado de salud de los astronautas que iban a la luna, durante los años sesentas", aseguró Kidger.
Sin embargo, aquello sin lo que ahora no podríamos vivir es la revolución tecnológica, las computadoras, indicó Kidger.
"Estados Unidos necesitaba sistemas portátiles, compactos y cada vez más pequeños para monitorear sus viajes al espacio, sobretodo durante las primeras misiones a la Luna".
¿Era necesario ir a hasta la Luna?
La respuesta de Kidger es que no. Que probablemente hubiéramos llegado a desarrollar este tipo de tecnología, incluso en computación e informática sin necesidad de hacer tanto viaje a las estratósfera. Pero habríamos demorado mucho más.
"El simple hecho de que la computación se haya adelantado tanto, a pesar de la enorme inversión que representó tanto para Estados Unidos como para todos los países que participaron en el desarrollo de esta tecnología, ha pagado con creces su costo" indicó Kidger.
Segun Kidger el costo del proyecto del trasborador espacial Discovery para Estados Unidos es mínimo, comparado con su presupuesto anual.
"Claro que es caro. Si lo comparamos con nuestras compras en el mercado. Pero no lo es si reconocemos que en 10 o 15 años la tecnología desarrollada para el trasbordador estará en nuestros autos, computadoras, televisores, relojes, etc".