Petróleo de Alaska seguirá bajo tierra
El Senado estadounidense bloqueó este miércoles un intento republicano por aprobar la exploración petrolera en Alaska, donde se calcula existe una reserva de 10.000 millones de barriles.

Quienes apoyaban el plan no lograron el número de apoyos necesario para evitar un filibuster o táctica dilatoria que bloquea el voto.

Los republicanos esperaban ganar el voto al adherir la iniciativa para explorar la reserva natural de Alaska a la ley del presupuesto de Defensa.

El presupuesto de Defensa no estaba en cuestión y se esperaba de esa forma que también "pasara" la excavación en Alaska.

No fue así y ahora habrá que presentar ambos proyectos por separado.

Quienes respaldan la exploración petrolera sostienen que es una alternativa al crudo de Medio Oriente y por lo tanto mejoraría la seguridad nacional.

Los oponentes no desean que se dañe un ecosistema cuasi virgen y santuario de aves migratorias, osos polares y otros animales.

Temores

Ni siquiera se pudo aprovechar la mayoría republicana ya que varios legisladores de ese partido prefirieron votar en contra con el fin de salvaguardar el presupuesto de Defensa.

Temían que el proyecto cayera en medio de varios meses de prácticas dilatorias.

Los legisladores demócratas también expresaron su respaldo a la Defensa pero no pudieron "mirar al costado" en el tema de Alaska.

"Todos estamos de acuerdo sobre el dinero que queremos para nuestras tropas (...) esto no es sobre las tropas", dijo el senador y ex candidato presidencial John Kerry.

Otros demócratas acusaron a sus pares republicanos de dejar el presupuesto de Defensa como "rehén" de la exploración de Alaska.

La apertura de una porción de la reserva natural a la exploración petrolera es una vieja ambición de las empresas estadounidenses.

Dicha idea, que ya tiene unos 25 años, se convirtió en un objetivo clave del gobierno de George W. Bush.

La Casa Blanca cree que la apertura de Alaska reducirá la dependencia, creará empleos y aumentará los ingresos.