Sangrienta ofensiva en Afganistán
Fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Afganistán dijeron que más de 40 combatientes del Talibán murieron en las últimas horas durante la actual ofensiva militar en el sur del país.
Reconocieron la muerte de un soldado de la OTAN durante los enfrentamientos.
Los periodistas no han podido acceder a la zona de los combates para verificar las cifras de bajas.
Los últimos enfrentamientos tuvieron lugar en la provincia de Kandahar, y elevan a cerca de 300 el número de insurgentes muertos desde que empezó la operación hace una semana, informó la OTAN.
Los combates tuvieron lugar en momentos en que los países miembros de la mencionada alianza se reunían en Polonia para evaluar las propuestas de aumentar el número de tropas destacadas en Afganistán.
Se espera que los jefes militares soliciten hasta 2.000 soldados adicionales, a medida que las bajas sufridas por la OTAN en el sur del país van en aumento.
El corresponsal de defensa de la BBC, Paul Wood, informa que este número es bastante mayor al que los funcionarios de la OTAN estaban sugiriendo hace apenas unos días, lo que indica el mayor grado de dificultad que ha adquirido la lucha contra el Talibán.
Varios soldados de la OTAN, la mayoría de ellos británicos o canadienses, han muerto en semanas recientes.
Países reticentes
Funcionarios de Turquía, Alemania e Italia han expresado su reticencia a desplazar hacia el sur del país sus tropas actualmente empleadas en tareas de reconstrucción en sitios más seguros de Afganistán, agrega el corresponsal.
El objetivo de la operación Medusa, que comenzó el 2 de septiembre, es sacar a los insurgentes de sus bastiones en la provincia de Kandahar.
Es la mayor operación en la zona desde que la Fuerza de Asistencia de Seguridad Internacional (ISAF, por sus siglas en inglés) tomó control del área en julio relevando a una coalición encabezada por Estados Unidos.
En los más recientes combates en el distrito de Panjwayi, Isaf informa que más de 40 integrantes del Talibán murieron en ataques aéreos y descargas de artillería.
Los enfrentamientos ocurren poco después de que un atacante suicida estrellara su auto contra un vehículo militar estadounidense en la capital, Kabul, causando la muerte de al menos 16 personas, incluyendo dos soldados estadounidenses.
Cerca de 30 personas resultaron heridas por la explosión, que ocurrió en cercanías a la embajada de Estados Unidos.
Un hombre quien dijo ser vocero del Talibán le aseguró a una agencia de noticias de Afganistán que el grupo rebelde se atribuía el atentado.
Han habido varios atentados suicidas a lo largo del país, pero una explosión de esas dimensiones en el centro de Kabul es inusual.
Aniversario
La seguridad en la capital ha sido reforzada este sábado, en momentos en que el país se prepara para conmemorar el quinto aniversario del asesinato de Ahmad Shah Masood, el dirigente de la resistencia durante el régimen del Talibán.
Éste murió en un ataque suicida en el norte de Afganistán dos días antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
La explosión del viernes tuvo lugar en un sitio cercano a la plaza Masood, nombrada en su honor.
Los soldados del ejército de Afganistán han estado estableciendo controles en las carreteras que llevan a Kabul para inspeccionar los autos que entran a la ciudad.
El Talibán gobernó a Afganistán hasta fines de 2001, cuando su régimen fue derrocado por fuerzas encabezadas por Estados Unidos luego de los ataques del 11-S en Nueva York y Washington.