México vive una jornada agitada. En una breve ceremonia rodeada de protestas, el conservador Felipe Calderón asumió la presidencia.
El traspaso de poderes tuvo lugar a la media noche en un inusual acto realizado en la residencia oficial de Los Pinos.
La juramentación se efectuó en el Congreso a pesar de que legisladores del opositor Partido de la Revolución Democrática (PRD) habían intentado impedirla pues cuestionan el triunfo de Calderón y aducen fraude electoral.
Nuestra corresponsal en Ciudad de México, Mariusa Reyes, les acerca la información a medida que se desarrollan los eventos.
13:00 (hora local)
Al final el presidente Felipe Calderón sí tuvo su fiesta. Sin enemigos de los que cuidarse.
No fue en el Congreso, claro, pero aquí en el Auditorio Nacional sólo hubo amigos, nada de rechiflas ni silbidos. Sólo aplausos y más aplausos.
La audiencia lo recibió con gritos de "Sí se pudo, sí se pudo", aludiendo al hecho de que Calderón pudo tomar posesión del cargo en el Congreso, algo que hasta esta mañana no era seguro.
Llegó acompañado de su familia, sus tres pequeños hijos y su esposa Margarita, que por cierto fue blanco del comentario de varias mujeres a mi alrededor que pensaron que podría haber elegido un atuendo más elegante y colorido que el que lució para la ocasión: un traje sastre de falda azul muy claro, que además parecía quedarle grande. Tengo que confesar que yo también pensé que a la primera dama quizá le hacía falta más
glamour
.
Pero dejo los comentarios frívolos a un lado para comentarles lo que me llamó la atención del discurso de Calderón: dijo que impulsará reformas legales para modernizar el sistema de procuración de justicia, prometió que en la primera semana de su gobierno se rebajará el salario como presidente y congelará el de sus secretarios o ministros y también hizo un llamado al Congreso para acordar reformas a la Constitución, que garanticen cambios en las leyes electorales.
Mientras yo me voy a mi casa a seguir escribiendo, la fiesta para Calderón continúa con un desfile militar y luego, en la noche, con un banquete en el fabuloso Castillo de Chapultepec.
11:00 a.m. (hora local)
México ha vivido la mañana más intensa de su historia política.
La toma de posesión del presidente Felipe Calderón estuvo llena de mucha tensión y protestas por parte de sus opositores.
La sensación que hay aquí, sin embargo, es que a pesar de los planes de la oposición de boicotear la ceremonia en el Congreso, Calderón pudo hacer el juramento en el Palacio Legislativo tal y como lo establece la Constitución.
Un colega mexicano me decía después del acto que los panistas "chamaquearon" a los perredistas, es decir, que los engañaron.
Ahora me encuentro en el Auditorio Nacional donde hay cerca de 10.000 personas esperando a Calderón.
Aquí no hay opositores. Esta será la verdadera fiesta de Calderón.
Mientras tanto Andrés Manuel López Obrador y la marcha que convocó en el Zócalo ya están en la cercanías del bosque de Chapultepec, no lejos de aquí.
La marcha transcurre sin incidentes, todo muy en paz, hasta ahora.
9:45 a.m. (hora local)
Felipe Calderón asumió oficialmente como presidente de México.
Calderón llegó puntual. No entró por una de las entradas laterales, sino por un acceso casi invisible, que está detrás de la tribuna principal de la cámara.
Él mismo se puso la banda presidencial y prestó juramento alzando la voz, ahogada por el ruido ensordecedor del recinto.
Los perredistas (opositores) hacían sonar sus silbatos muy fuerte, mientras que los panistas aplaudían y gritaban "Calderón, Calderón".
9:00 a.m. (hora local)
A pesar de la trifulca que se armó aquí hace menos de una hora y del clima de tensión que reina en la Cámara de Diputados, la gente cercana a Calderón que está presente en el recinto asegura que sí vendrá al palacio legislativo de San Lázaro.
Según me dijo una de las personas de prensa, Calderón viene desde su casa en una colonia de clase media de la ciudad, y no de la residencia presidencial de Los Pinos.
Se siente la cercanía del momento en que debe comenzar este acto. Hay miembros del Estado Mayor Presidencial y de la Marina por todas partes, no sólo dentro del recinto de la Cámara, sino también en los pasillos del Congreso y en las calles aledañas.
Acabo de hablar con mi colega Alejandra Noguez, quien está en el centro de la ciudad, en la plaza del Zócalo, y me dice que Andrés Manuel López Obrador encabeza una marcha de unas 100.000 personas que comienzan a dirigirse en este momento hacia el Auditorio Nacional, el lugar donde Calderón pronunciará un discurso después del acto de toma de posesión aquí en el Congreso.
López Obrador dijo que vendrá al frente de la marcha para evitar que se produzcan enfrentamientos con los agentes de seguridad. Lo más probable es que la movilización no pueda llegar al propio lugar. La seguridad es muy fuerte y la policía tiene instrucciones de evitar que nadie se acerque al lugar donde estará Calderón.
8:00 a.m. (hora local)
Se rompió la tregua de no agresión entre los diputados panistas y perredistas en el recinto de la Cámara de Diputados, y de inmediato comenzaron los golpes, los empujones y los insultos entre ellos, que han caracterizado esta conflictiva convivencia de cuatro días.
Se escucha el sonido de fuertes silbatos y de consignas que gritan los legisladores de un bando y de otro. "México quiere paz" y "No más violencia", dicen los del PAN. Los del PRD piden "sufragio efectivo, No a Calderón".
Los diputados perredistas tratan de bloquear los accesos laterales a la Cámara, los panistas intervienen para evitarlo. Hay más golpes y empujones.
El personal de seguridad desplegado dentro del recinto permite que fotógrafos, camarógrafos y reporteros saltemos del área que nos han asignado para trabajar al pleno del recinto, y así poder ver lo que está pasando desde más cerca.
Los ánimos aquí están muy caldeados, y cuando faltan menos de dos horas para que comience el acto de posesión de Felipe Calderón, nadie sabe con certeza si la ceremonia se va a realizar.