CIDH, preocupada por Oaxaca

Lourdes Heredia
BBC Mundo, Washington

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, expresó este martes su preocupación por la situación en Oaxaca y pidió que las autoridades dieran a conocer el paradero de personas presuntamente detenidas en los últimos días.

"Lamentamos que los hechos violentos hayan tenido como consecuencia la muerte de varias personas y otras hayan resultado heridas", señaló en un comunicado el organismo que forma parte de la Organización de Estados Americanos, OEA.

El pasado domingo, los agentes de la Policía Federal Preventiva tomaron la plaza del Zócalo de Oaxaca.

Para el gobierno, de esa manera se busca empezar a resolver la crisis en ese estado mexicano que ha dejado sin clases a más de un millón de niños por más de cinco meses. Sin embargo, la tensión sigue vigente.

El gobierno mexicano, recordó este martes la CIDH, tiene la obligación de garantizar el estado de derecho "dentro del pleno respeto a los derechos humanos". El organismo pidió que las autoridades aseguren que las personas detenidas no vayan a ser torturadas.

La semana pasada, la CIDH anunció una próxima visita a la ciudad de Oaxaca que se concretará en enero para comprobar in situ las presuntas violaciones a las libertades fundamentales de los maestros que tomaron plazas y calles.

Maestros en Washington

La CIDH ha seguido el tema de Oaxaca con detenimiento. Incluso la semana pasada escuchó el testimonio de varios maestros que presentaron sus denuncias.

Lamentamos que los hechos violentos hayan tenido como consecuencia la muerte de varias personas y otras hayan resultado heridas
CIDH
"El problema es que meten a la gente presa, pero ni siquiera les dan un proceso transparente y justo. Muchas veces son torturados", expresó a este organismo Mauricio Santiago Reyes, director del Centro de Derechos Humanos y Asesoria a Pueblos Indígenas de México.

Una de los maestras, María del Rosario González, que vino a Washington a presentar su caso ante la OEA explicó a la BBC que ésta no es la primera vez que se enfrentan al gobierno, en lo que calificó como una larga lucha para defender la educación en Oaxaca.

"Nuestras demandas son justas. Pedimos un salario que nos permita llevar una vida digna, no queremos lujos. También pedimos por los niños, queremos que se asegure el desayuno escolar porque si no los alumnos no aprenden igual", explicó esta profesora que lleva 25 años en el magisterio.

Manifestantes y legisladores

La crisis de Oaxaca se agudizó en junio cuando el gobierno ordenó a la policía que desalojara a los manifestantes, lo que desencadenó una gran protesta.

Los maestros insisten en que la renuncia del gobernador, Ulises Ruiz, es la única salida. Su pedido fue apoyado por el senado mexicano.

El gobernador oaxaqueño insistió en que no renunciará. "No tienen facultades ni los senadores ni los diputados para este tipo de exhortos violentos, (que) violentan la soberanía del estado", afirmó Ruiz en una conferencia de prensa.

Los senadores también hicieron un llamado especial a los miembros de la Asociación Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) para que "liberen" la ciudad y que en sus actuaciones se apeguen a "los cauces legales y constitucionales".

Los legisladores pidieron que los maestros regresen a clases.

Según explicó la enviada especial de BBC Mundo a Oaxaca, Mariusa Reyes, algunos residentes de la ciudad salieron y se acercaron a las tropas para agradecer a los agentes federales que llegaron a desalojar el Zócalo (plaza principal) lo que refleja que existe una división entre los habitantes sobre el conflicto que protagonizan los maestros.

Un problema profundo

Por eso, en su comunicado la CIDH tambien "hace un llamado a todos los sectores, a promover un proceso de diálogo que permita la resolución de este conflicto en el contexto de una sociedad democrática y respetuosa de los derechos humanos".

La situación que se vive en Oaxaca se desató el pasado 22 de mayo cuando 70.000 maestros iniciaron una huelga para pedir un aumento salarial y otros beneficios.

Aquellos que viven de cerca esta problemática aseguran que lo que pasa en Oaxaca es la punta del iceberg, que refleja la división y la gran asimetría que existe entre ricos y pobres en México.

"Lo que pasa en Oaxaca es un reflejo de los problemas que tiene México. Es como un cáncer social", aseguró a BBC Mundo Yésica Sánchez Maya, de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (LMDDH).

"Tenemos una larga historia de corrupción, de falta de transparencia. No hay mecanismos para recurrir a la justicia ni existe el principio de rendición de cuentas", enfatizó.

Por su parte, este martes la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH pidió además que se investigara a fondo la muerte del camarógrafo estadounidense Brad Hill.

"De acuerdo a la información recibida por la Relatoría Especial, el 27 de octubre de 2006 el señor Brad Will fue herido de bala mientras filmaba un enfrentamiento entre simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y la policía local".

Según la información recibida, "los disparos habrían provenido de policías municipales vestidos de civil y personal de la alcaldía", señaló.