México contra el muro

Mariusa Reyes
BBC Mundo, México

El gobierno de México expresó "su profunda preocupación y enérgico rechazo" al establecimiento de barreras físicas en la zona fronteriza entre este país y Estados Unidos.

El rechazo se refiere a la votación que deberá darse este viernes en el Senado estadounidense sobre la construcción de un muro de un poco más de mil kilómetros.

"Dichas medidas lastiman la relación bilateral en su conjunto, son contrarias al espíritu de cooperación que debe prevalecer para garantizar la seguridad en la frontera común, propician un clima de tensión en las comunidades fronterizas y generan divergencias en lugar de convergencias entre ambos países", dice un comunicado de la Cancillería mexicana.

No se pueden solucionar los problemas migratorios construyendo barreras, no se puede mejorar la seguridad, construyendo muros
Ernesto Derbez, canciller mexicano
El comunicado advierte que México no está en contra de reforzar la seguridad en la frontera que comparte con su vecino del norte, pero en el mismo se insiste en que el tema de la migración debe ser tratado de una manera integral y como una responsabilidad compartida.

"Las medidas parciales y exclusivamente concentradas en la seguridad niegan la realidad y representan, en el contexto actual, más una respuesta política que una solución viable", afirma la Cancillería en clara alusión a las elecciones legislativas que se realizarán en Estados Unidos en noviembre próximo.

"No es la solución

En declaraciones a la prensa, el canciller Ernesto Derbez dijo que México sigue creyendo que la construcción de un muro en la frontera "no es la solución".

"No se pueden solucionar los problemas migratorios construyendo barreras, no se puede mejorar la seguridad, construyendo muros", agregó Derbez.

El presidente electo Felipe Calderón también unió su voz a la del jefe de la diplomacia mexicana, y dijo compartir su inquietud por la iniciativa de Estados Unidos en materia migratoria.

"Compartimos la preocupación de la Cancillería mexicana en torno a las decisiones que se están articulando en Estados Unidos relativas a la construcción del muro fronterizo y a la mayor restricción en materia migratoria", dijo Calderón en declaraciones a la prensa después de reunirse con el canciller Derbez.

Durante su administración, el presidente Vicente Fox intentó sin éxito negociar con Estados Unidos un acuerdo de reforma migratoria integral y a largo plazo.

Calderón ha dicho que la única solución al problema migratorio consiste en generar oportunidades de empleo en México y que su gobierno "hará énfasis en una política de cooperación que implique medidas integrales y de largo alcance en materia de desarrollo".

Se calcula que el número de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos ha aumentado de cinco millones en 1996 a 11 millones en la actualidad.