Críticas internas al gabinete boliviano
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Luis Crespo
BBC Mundo, Bolivia
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El primer gabinete de Evo Morales, de un marcado sesgo izquierdista, ha provocado algunos signos de rechazo y, curiosamente, éstos no han provenido de empresarios o partidos de derecha, sino de los movimientos sociales.
El ministro de Minería, Walter Villarroel, quien hasta ahora fue un dirigente obrero cooperativista, ha sido fuertemente objetado por trabajadores mineros.
El dirigente de la Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia, Miguel Subieta, ha dicho que el nuevo ministro es un adversario de quienes trabajan en la minería estatal y manifestó su temor de abusos por parte de los colegas organizados en cooperativas.
Los mineros cooperativistas y los estatales ya se habían enfrentado duramente en meses pasados por disputas acerca de los derechos en varias zonas de explotación.
Astillas del mismo palo
También el ministro de Aguas, Abel Mamani, ha sido atacado por sus mismos compañeros, a quienes hasta ahora dirigía en la Federación de Juntas Vecinales de la ciudad de El Alto.
Dirigentes de la organización anunciaron que reclamarán ante el flamante presidente de Bolivia por haber nombrado ministro a Mamani, cuyo liderazgo había sido cuestionado ya hace varios meses.
Mamani fue quien encabezó hace un año las protestas de los habitantes de El Alto, que terminaron en la expulsión de la empresa francesa Suez, que gestionaba el agua potable en esa ciudad.
La federación de vecinos de El Alto jugó un papel fundamental en el derrocamiento del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada en octubre de 2003 y el apoyo de esta organización es muy importante para el gobierno de Morales.
El ministro de Educación, Félix Patzi, ha sido cuestionado por los sindicatos de maestros urbanos, quienes anunciaron que también elevarán su reclamo ante el presidente Morales.
Silencio opositor
Desde el campo opuesto, representantes de las organizaciones empresarias se mostraron cautos ante la estructura del primer gabinete de Morales.
Los empresarios afirmaron que no conocen la actividad de la ministra de Desarrollo Económico, Celinda Sosa, o del ministro de Hacienda, Luis Arce, pero que esperarán a que desarrollen su gestión para tener elementos de juicio.
El importante ministerio de Hidrocarburos ha sido puesto bajo la responsabilidad de Andrés Soliz, un duro crítico de las compañías petroleras
transnacionales presentes en Bolivia.
Pero ninguna de las empresas que operan en el país ha emitido opinión alguna sobre el nombramiento.
Tampoco los partidos que perdieron las elecciones ante Morales y que desarrollarán su oposición desde el Parlamento han cuestionado al nuevo gabinete, al menos en sus primeras horas de vida.