Huelga y tiroteos en Beirut
Una serie de explosiones, fuego de mortero y tiroteos sacudieron este miércoles la capital de Líbano, Beirut, durante una huelga convocada por la oposición en protesta por los bajos salarios.
Los manifestantes montaron barricadas de neumáticos encendidos en las calles que conducen al puerto, el aeropuerto y el centro comercial de la ciudad.
El origen de las explosiones no está claro, algunas agencias de noticias informan desde Beirut que grupos armados de la oposición se enfrentaron con simpatizantes del gobierno, y que en el choque se lanzaron granadas autopropulsadas.
El ejército disparó al aire para evitar que bandas de jóvenes opositores y oficialistas se arrojaran piedras entre sí.
El país atraviesa la peor crisis política desde la guerra civil.
Desde hace cinco meses, Líbano no ha podido designar a un nuevo jefe de Estado debido a una pugna por el poder entre el gobierno pro occidental, respaldado por la dinastía saudita y la oposición liderada por Hezbolá, apoyada por Siria e Irán.
Los manifestantes oficialistas intercambiaron fuego con simpatizantes de Hezbolá en tres distritos de la capital.
Los primeros informes no daban cuenta de víctimas fatales, pero se pudo ver ambulancias disparando hacia las barricadas.
Alta tensión
Más temprano había estallado una granada semiactivada en medio de una multitud en Beirut Oeste, provocando heridas leves a su alrededor. No se supo quién arrojó el artefacto explosivo.
El corresponsal de la BBC en Beirut, Jim Muir, señala que aunque el paro es evidentemente una huelga de trabajadores, se ha politizado enormemente, lo que refleja la seria polarización, y la tensión entre el gobierno y la oposición.
Debido a la situación en las calles, los sindicatos de trabajadores cancelaron el evento principal de este miércoles, una gran marcha que iba a atravesar la capital, pocas horas antes de que se realizara.
Las tensiones se exacerbaron el martes, luego que el gobierno anunció el cierre de la red de telecomunicaciones privada de Hezbolá.
Además, el director de la seguridad en el aeropuerto fue despedido por denuncias de que había permitido a Hezbolá colocar cámaras espías en el aeropuerto. Hezbolá ha rechazado insistentemente las acusaciones.
Crisis económica
Los sindicatos exigen que el gobierno triplique el monto del salario mínimo, que hoy por hoy ronda los US$200.
Los precios han subido en Líbano, especialmente los de los alimentos y el combustible, y la situación se ve agravada por el debilitamiento del dólar.
El ministro de Finanzas, Jihad Azour, advirtió que una subida abrupta de los sueldos desencadenaría hiperinflación.