Diplomáticos de 15 países llegaron este sábado a Tibet en una visita de observación aprobada por China, luego de las críticas a Pekín por la represión a los manifestantes tibetanos.
Es la primera visita de representantes de naciones extranjeras -incluidos Estados Unidos, Reino Unido, Japón y Australia- a la capital tibetana, Lhasa, luego de que empezaran las redadas chinas dos semanas atrás.
Estados Unidos celebró la idea aunque dijo que China debería permitir a los 17 diplomáticos y observadores inspeccionar áreas adyacentes a Lhasa.
El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Sean McCormack, dijo que este viaje es "un paso en la dirección correcta".
"Pero no sustituye (...) un viaje a las áreas circundantes", agregó.
Esta visita de un día ocurre luego de un corto viaje de periodistas extranjeros a la ciudad. La solicitud de la BBC de participar en esta visita fue denegada por China.
Mientras tanto, los cancilleres europeos reunidos en Eslovenia rechazaron una propuesta de boicotear la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín a celebrarse en agosto.
Los líderes europeos han estado entre los críticos más acérrimos a la represión de China de las protestas de tibetanos.
El gobierno de Tibet en el exilio -basado en India- dice que unas 140 personas murieron en la represión. Pekín, en cambio, afirma que murieron 19 personas en las manifestaciones.