Millones votan en EE.UU.


Lourdes Heredia
BBC Mundo, Washington

Millones de personas votan en Estados Unidos para elegir la totalidad de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 36 gobernadores, en unas elecciones que determinarán el curso de los dos años que restan del gobierno de George W. Bush

La votación se prolongó en seis estados debido a problemas en las maquinas electrónicas de votación.

Los partidos trabajaron las últimas 72 horas a contrarreloj para convencer a los votantes de acercarse a las urnas.

El control del Congreso está en juego y el partido de George W. Bush, el Republicano, teme que los demócratas recuperen la mayoría en alguna de las cámaras.

Esto complicaría la vida del mandatario durante los últimos dos años de su gobierno.

Aunque no se trate de las elecciones presidenciales, estos comicios llamados de "medio término" o "mitad de mandato" han cobrado un interés mayor por el factor Irak, la caída de la popularidad del presidente, y una lista de escándalos sexuales y de corrupción que han surgido en las últimas semanas.

¿QUÉ SE ELIGE EN EE.UU.?
Cámara de Representantes: 435 escaños.
Senado: 33 escaños.
Referendos locales: en varios estados y sobre diversos temas.
Gobernadores: se eligen en 36 estados.
Por primera vez desde 1994, los demócratas se muestran optimistas de poder ganar el control de la Cámara de Representantes. Sólo necesitarían 15 distritos para obtener la mayoría en la cámara baja y seis para controlar el Senado.

El optimismo de los demócratas se debe a la baja popularidad del presidente Bush. Los republicanos temen que estos comicios se conviertan en un referéndum sobre el gobierno.

Según el último sondeo, publicado por The New York Times/CBS, sólo el 29% de los votantes aprueba la gestión del presidente. También hay descontento por el desempeño del Congreso, que ha estado dominado por los republicanos.

Nada está escrito

De todas maneras, los republicanos no se dan por vencidos con facilidad, e incluso el presidente ha estado apoyando distintas campañas a lo largo del país a fin de motivar a la base de su partido para salir a las urnas.

Pese el panorama poco prometedor, Bush asegura que no le tiene miedo a las encuestas y asegura que su partido podrá conservar la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

"Hay gente en Washington que cree que las elecciones ya están decididas y están organizando sus nuevos despachos en el Capitolio. Hace dos años, algunos también estaban eligiendo oficinas en el ala oeste de la Casa Blanca. Pero los de la mudanza nunca llegaron a recibir el encargo", se burló Bush en un mitin electoral.

Es verdad, nada está aún escrito y el electorado estadounidense siempre puede sorprender. Los resultados de las encuestas publicadas durante el fin de semana, sugieren que los demócratas siguen llevando la delantera, pero con menos puntos de ventaja que los que tenían anteriormente.

La del Washington Post y la cadena de televisión ABC indica seis puntos de ventaja (51-45%), mientras que el Pew Research Center solo le da cuatro puntos a los demócratas (47-43%), en contraste con el 50-39% de hace dos semanas.

Por eso, no sorprende que los partidos estén apostando todo por la victoria. Según el Centro para la Política Responsable (CPR en sus siglas en ingles) los partidos nunca gastaron tanto en unas elecciones de medio término: US$2.800 millones.

Si ganan los demócratas, ¿qué cambia?

Pero aunque la gente vote por un cambio, ¿realmente los demócratas podrán hacer algo?

Según el representante demócrata Henry Waxman, así como otros analistas consultados por la BBC, el principal cambio será la responsabilidad del gobierno.

"Ahora el gobierno tendrá que responder a preguntas y cuestionamientos de manera seria", explicó el representante demócrata Henry Waxman.

Ahora el gobierno tendrá que responder a preguntas y cuestionamientos de manera seria
Henry Waxman, demócrata
Con la mayoría en la Cámara de Representantes, los demócratas, a la cabeza de las comisiones, podrían multiplicar las investigaciones y las audiencias parlamentarias para que los funcionarios republicanos expliquen las acciones en la guerra de Irak y las denuncias de posibles abusos.

"Se imaginan, si ahora por fin Donald Rumsfeld tiene que dar detalles y dar explicaciones al pueblo estadounidense", enfatizó Waxman.

Este será un gran cambio porque según las palabras de Norman Orstein, analista de American Entreprise Institute, hasta ahora la Cámara funcionaba como "una filial" de la Casa Blanca, donde Bush podía presionar para obtener las leyes que su gobierno necesitaba.

Escenarios

Si es que además logran la mayoría en el Senado, los demócratas podrían participar en la decisión de las nominaciones importantes (de embajadores por ejemplo) y también tendrán el control de la agenda.

Para Ramesh Ponnuru, editor en jefe de National Review , tampoco sería catastrófico y opina que la derrota en las urnas ahora, dará a los republicanos la motivación necesaria para una nueva batalla, las elecciones presidenciales del 2008.

"El ala del partido en el Congreso perdió su ímpetu reformista hace varios años y ha intentado ganar elecciones a base de gasto público".

Otros son más escépticos como el encuestador, de tendencia republicana, Frank Luntz.

"No va a cambiar nada en absoluto. Es más, lo único que va a pasar con el cambio de manos en el Congreso es que se obstaculice todo lo que quiera hacer la Casa Blanca y por lo tanto no se tomará ninguna medida importante", enfatizó a la BBC Luntz.

Lo cierto es que Bush mantendrá el poder de veto. Hasta ahora, el mandatario sólo ha recurrido una vez al veto, para oponerse al aumento del financiamiento federal a la investigación sobre células madre, pero con las leyes de los demócratas la historia podría ser distinta.