Francia aprueba, Turquía condena

La decisión de la Cámara de Diputados francesa de aprobar un proyecto de ley que convierte en delito "la negación del genocidio armenio" en 1915 a manos de los turcos otomanos recibió la condena de Turquía, la aprobación de Armenia y el rechazo de la Unión Europea (UE).

El proyecto aún tiene que ser ratificado por el Senado y el presidente francés para convertirse en ley, pero Turquía advirtió que la votación supone un golpe a las relaciones entre los dos países miembros de la OTAN.

Armenia recibió la noticia con beneplácito, y el canciller de ese país, Vartan Oskanian, manifestó: "Esta decisión es también una reacción natural a la insistente, agresiva y oficial negación del genocidio armenio por el estado turco".

Entretanto, la Comisión Europea expresó su temor a que penalizar la negación del genocidio armenio pueda bloquear el debate que se acaba de abrir para la integración de Turquía en la Unión Europea.

El gobierno francés se opone a la ley, que fue aprobada por una amplia mayoría de 106 votos a favor y 19 en contra, y dijo que continuará intentando bloquearla en el Senado.

Pamuk

Armenia sostiene que 1,5 millones de armenios murieron violentamente durante la época del Imperio Otomano.

Turquía, que niega esa acusación, dice que el número de muertes fue mucho menor y que ocurrieron durante los desórdenes que siguieron al colapso del imperio.

La legislación, propuesta por el partido socialista francés, propone un año de prisión y US$56,400 de multa a quien niegue que esas muertes fueron genocidio.

Poco después de la votación se conoció que la Academia Sueca concedía el Premio Nobel de Literatura al escritor turco Orhan Pamuk, quien el año pasado fue acusado formalmente de "insultar a su país" por decir a una revista Suiza que un millón de armenios habían sido asesinados en Turquía durante la Primera Guerra Mundial sin que nadie se atreva a discutirlo.

La reacción de Ankara

La iniciativa ha causado malestar en Turquía, donde el gobierno anunció que las relaciones con Francia se verían afectadas.

"Turquía no perderá nada pero Francia perderá a Turquía. Francia se volverá un país que encarcela a la gente por expresar sus puntos de vista", aseveró el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Abdullah Gul ante la inminente aprobación legislativa.

Turquía no perderá nada pero Francia perderá a Turquía. Francia se volverá un país que encarcela a la gente por expresar sus puntos de vista
Abdullah Gul, canciller de Turquía.
Los turcos están molestos por lo que consideran son los dobles parámetros de la Unión Europea, en donde se les presiona para que se garantice la libertad de expresión mientras que Francia parece moverse en una dirección diferente, informa la corresponsal de la BBC en Estambul, Sarah Rainford.

Incluso en Ankara se ha hecho un llamado para que se ejerza un boicot contra los productos franceses y como medida económica en represalia.

Según señala la corresponsal de la BBC, Emma Kirby, los defensores de la iniciativa legal argumentan que con ésta se obliga a la gente a mirar la historia con honestidad.

Esta decisión es también una reacción natural a la insistente, agresiva y oficial negación del genocidio armenio por el estado turco
Vartan Oskanian, canciller de Armenia

Sin embargo, los opositores señalan que es una intromisión irresponsable por parte de Francia diseñada para ganar votos ante las próximas elecciones presidenciales en ese país donde 54% de sus ciudadanos rechazan que Turquía se sume a los países que integran la Unión Europea.

Francia alberga en su territorio a 500.000 personas de ascendencia armenia, la principal comunidad de inmigrantes de ese país en Europa Occidental.

¿Qué pasó entre turcos y armenios?

Armenia sostiene que alrededor de 1,5 millones de armenios murieron entre 1915 y 1917 como producto de una masacre sistemática llevada a cabo por los otomanos.

Ankara niega que hubo genocidio y argumenta que tanto turcos musulmanes como armenios cristianos murieron durante la disputa civil en el este del territorio actual perteneciente a Turquía.

En respuesta al proyecto legislativo francés, los turcos estudian impulsar una legislación que convertiría en crimen negar que se considere genocidio las muertes de argelinos a manos de soldados franceses en 1945.

Entretanto, el presidente de Francia, Jaques Chirac, y el ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, han dicho que Turquía tendrá que cambiar su posición y reconocer las muertes armenias como genocidio antes de que pueda unirse a la UE.

A la Comisión Europea le preocupa que todo este tema pueda socavar las relaciones con Turquía en un momento crucial en su proceso para unirse a la Unión Europea.