Jefe de Hezbolá celebra "victoria"

El principal dirigente de Hezbolá, Hassan Nasrallah, habló ante una multitud de cientos de miles de personas congregadas en la capital libanesa, Beirut, para celebrar lo que los militantes de la organización islamista llaman su "victoria" contra Israel.

En su primera aparición pública desde el inicio del conflicto, Nasrallah sostuvo que Hezbolá había logrado una victoria militar histórica y estratégica.

Agregó que Hezbolá todavía tenía 20.000 cohetes y que la organización nunca sería desarmada por la fuerza.

Israel, por su parte, dijo que el discurso de Nasrallah era un truco publicitario y calificó de ridícula la declaración de victoria.

"No hay ni un ejército en el mundo que nos pueda obligar a dejar las armas", afirmó Nasrallah, quien también agradeció a la multitud por asistir a la marcha, alabando su coraje.

Bajo los términos de un acuerdo auspiciado por Naciones Unidas que puso fin a los combates en Líbano el pasado 14 de agosto, se espera que Hezbolá se desarme.

Desarme

Pero este viernes Nasrallah dijo que su organización sólo depondría las armas cuando el gobierno libanés fuese capaz de proteger el país.

La construcción de un estado justo, fuerte y capaz comienza con un gobierno serio de unidad nacional
Hassan Nasrallah, líder de Hezbolá

"La construcción de un estado justo, fuerte y capaz comienza con un gobierno serio de unidad nacional", aseguró Nasrallah.

El líder de Hezbolá dijo a la multitud que la fortaleza del grupo militante le generó grandes dificultades a los planes de Estados Unidos para un nuevo proceso de paz en Medio Oriente.

El corresponsal de la BBC en Beirut, Crispin Thorold, dijo que Nasrallah habló durante más de una hora.

Retiro pospuesto

Los combates entre Israel y Hezbolá terminaron el pasado 14 de agosto, con un cese el fuego que se ha mantenido en buena medida.

Durante el conflicto, Israel perdió 116 soldados, y 43 civiles murieron en ataques con cohetes de Hezbolá.

Más de 1.000 civiles libaneses y un número desconocido de combatientes de Hezbolá perdieron la vida en los enfrentamientos.

Israel no consiguió alcanzar sus objetivos anunciados de desplazar a los combatientes de Hezbolá lejos de la frontera, detener los ataques con cohetes y liberar a dos de sus soldados capturados por Hezbolá.

Se esperaba que la manifestación en Beirut coincidiese con el retiro final de las tropas israelíes del sur de Líbano, pero el ejército israelí anunció el viernes que algunas tropas permanecerían en Líbano durante este fin de semana en que se celebra el Año Nuevo judío.