Las autoridades sirias informaron que sus fuerzas de seguridad mataron a tres hombres armados que lanzaron un ataque contra la embajada de Estados Unidos en la capital, Damasco.
Otro atacante fue herido y luego capturado, y un miembro de las fuerzas de seguridad sirias murió en la balacera.
Según el gobierno sirio y testigos, los cuatro atacantes condujeron sus automóviles hasta el recinto de la embajada.
El edificio se encuentra en un área residencial del centro de Damasco, con lo cual es relativamente vulnerable.
Relaciones difíciles
Los atacantes lanzaron granadas de mano y abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad sirias encargadas de la seguridad de la embajada.
Luego intentaron detonar uno de sus vehículos, que contenía cilindros de gas dispuestos como si fuese un coche bomba pero, aparentemente, no lograron hacerlo estallar.
El gobierno sirio dijo no saber qué grupo llevó a cabo el ataque, que se atribuye a militantes islámicos.
En los últimos meses, estos han estado involucrados en varios enfrentamientos con el gobierno sirio.
En Siria hay un resentimiento contra Washington por el apoyo que le brindó a Israel durante el reciente enfrentamiento con el grupo radical islámico Hezbolá.
Por su parte, Estados Unidos acusa a Siria de respaldar a la insurgencia en Irak y de no hacer lo suficiente para prevenir que los militantes de Hezbolá consigan armas.
Las relaciones diplomáticas entre los dos países son tensas; en Damasco no hay embajador de Estados Unidos y el contacto entre los gobiernos es limitado.
En los últimos años, Damasco ha sido el escenario de varios atentados con bombas