Annan en zona de conflicto

Kofi Annan urgió a Israel a levantar el bloqueo que mantiene a los puertos marítimos y terminales aéreas libanesas y a Hezbolá a liberar a los dos soldados israelíes prisioneros.

El secretario general de la ONU hizo ambas peticiones en conferencia de prensa en Beirut, a donde llegó como parte de un gira destinada a asegurarse la implementación del cese el fuego en el sur de Líbano.

El funcionario viaja este martes a Israel, donde se reunirá con el primer ministro Ehud Olmert.

Según el corresponsal de la BBC en Jerusalén, Nick Thorpe, Israel se encuentra en un período de profunda auto-evaluación desde el fin de la guerra con Líbano.

Olmert ha sido blanco de muchas de las críticas sobre el manejo de la guerra, y el domingo por la noche el primer ministro se vio obligado a anunciar la formación de dos comités para identificar y corregir los errores militares y políticos que se habrían cometido durante el conflicto.

Sin embargo, Olmert se negó a ordenar una investigación pública completa como algunos habían pedido, explicó Thorpe.

Momento crítico

Durante su visita a Líbano, Annan dijo que ese país enfrenta un momento crítico, pero aseguró que hay una oportunidad para crear una paz de largo plazo.

El primer ministro libanés, Fuad Siniora, aseguró que su reunión con el secretario general de la ONU había sido muy constructiva.

Annan también conversó con Mohammed Fneish, un ministro del gobierno libanés que pertenece al ala política de Hezbolá.

Antes de viajar a Israel, se espera que Annan recorra las zonas más afectadas por el conflicto bélico en el sur de Líbano.

Adicionalmente, el secretario general de la ONU hará un amplio recorrido por países del Medio Oriente durante los próximos días, incluyendo a Siria e Irán.

También irá a los territorios palestinos.

Parte del diálogo

Esta será la primera visita de Annan a Teherán desde la elección del actual presidente, Mahmoud Ahmadinejad.

Un viaje previo fue cancelado después de que el mandatario iraní pidió que Israel fuese "borrado del mapa".

Pero funcionarios de la ONU en Nueva York insisten en que los iraníes necesitan ser "parte del presente diálogo" en el Medio Oriente.

No obstante, Annan no llegará a Teherán antes del jueves 31, fecha en que Irán debe suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio, según lo dispone una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

Durante su visita a Siria, Annan deberá discutir sobre la preocupación de Damasco ante el posible despliegue de tropas de la ONU en la frontera siria con Líbano.

La estructura y conformación de esa fuerza será determinada a principios de esta semana.

Al final de su gira, Annan prometió presentar un informe ante el Consejo de Seguridad con recomendaciones sobre la forma de avanzar hacia una solución política y duradera al problema de Líbano y el resto de la región.

Confesión de Nasrallah

En la víspera de su visita, el líder del grupo militante Hezbolá, jeque Hassan Nasrallah, dijo que su organización no hubiera capturado a dos soldados israelíes a principios de julio, de haber pensado que esa acción desataría una guerra.

Nasrallah añadió que hubiera dicho que no "por motivos humanitarios, morales, sociales, de seguridad, militares y políticos".

Más de 1.100 libaneses murieron en el conflicto, de 34 días de duración, que dejó a una gran parte del sur de Líbano en ruinas.

Por la parte israelí, 116 soldados y 43 civiles perdieron la vida.

Unos 15.000 soldados, entre ellos 7.000 de estados de la Unión Europea, tratarán de mantener el frágil cese el fuego entre Israel y Hezbolá.

La ONU espera que los primeros contingentes se encuentren sobre el terreno dentro de una semana, aunque el ministro de Relaciones Exteriores de Finlandia, que en estos momentos ocupa la presidencia rotativa de la Unión Europea, advirtió que el despliegue total podría tomar de dos a tres meses.

La fuerza será dirigida por Francia hasta febrero y después por Italia.