Darfur: paz, pero no para los niños
Redacción BBC

A pesar de los tratados de paz firmados en el sur y oeste de Sudán, algunos grupos armados continúan reclutando niños para que se sumen a sus filas, revela un informe realizado por el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, condenó enérgicamente este hecho, y aunque el informe no ofrece cifras exactas de la cantidad de niños soldados, sí se señala claramente a los grupos armados responsables de la situación.

En la región occidental de Darfur, tanto la milicia Janjaweed -que cuenta con el respaldo del gobierno- como el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA, por sus siglas en inglés), fueron hallados culpables de secuestrar niños para colocarlos en la línea de frente.

El informe también muestra evidencia de esta situación en el sur del país africano.

Allí, incluso después de que se firmara en enero de 2005 un acuerdo de paz que buscaba poner fin a dos décadas de guerra civil, el rebelde ejército de liberación y el oficial Ejército Nacional también han sido acusados de matar y reclutar niños para la lucha armada.

La corresponsal de la BBC en el este de África, Karen Allen, explica que la dificultad para acceder a la región ha imposibilitado la recolección exhaustiva de datos que permitan realizar un diagnóstico detallado del problema humanitario.

Sin embargo, según indica nuestra corresponsal, existen pruebas suficientes de que en Darfur persiste además la violencia sexual contra infantes por parte del ejército y de las milicias.

Organizaciones de ayuda estiman que existen al menos 100.000 niños soldados en todo el planeta, la mayoría en África, donde la pobreza y la inestabilidad política sirven para impulsar el proceso de reclutamiento.

Movidas diplomáticas

Este problema se suma al hecho de que a pesar de haberse acordado un cese el fuego en mayo, continúan los enfrentamientos entre milicias que apoyan o se oponen al gobierno de Jartum.

Según el editor de asuntos africanos de la BBC, David Bamford, la ONU, así como otras naciones dentro de la comunidad internacional, parecen estar determinadas a no dejar que los conflictos internos de Sudán se pierdan de vista, escondidos tras la situación en el Medio Oriente y otras crisis que se viven en el planeta.

Por tales motivos el Consejo de Seguridad de la ONU hizo una nueva invitación a las autoridades de Sudán para discutir el borrador de una futura resolución sobre el conflicto, esbozado por Estados Unidos y el Reino Unido.

La invitación también se extendió a la Unión Africana, la Liga Árabe y otros países que buscan establecer una estrategia que ponga fin de una vez por todas al conflicto en Darfur.

La Unión Africana, que no cuenta con un presupuesto muy abundante, ha dejado en claro que no puede seguir manteniendo económicamente la presencia de sus tropas que se esfuerzan en mantener la paz en la región.

Sudán, por su parte, no está de acuerdo con la alternativa presentada por EE.UU. y el Reino Unido, en la que se habla del envío de una fuerza de paz de la ONU de unos 17.000 soldados, la cual estará compuesta -aclara EE.UU.- principalmente por fuerzas africanas bien equipadas y no por tropas occidentales.

El gobierno de Jartum dice que en lugar de aceptar esa propuesta, prefiere más bien enviar 10.000 soldados del Ejército Nacional para que vigilen la región de Darfur y traten de calmar a los grupos rebeldes que todavía no han firmado el acuerdo de paz.

El gobierno de Washington, sin embargo, considera esta alternativa como "inaceptable".