El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, lanzó un vehemente ataque contra los medios estadounidenses -particularmente el diario New York Times- por haber publicado detalles de un programa secreto que rastrea transacciones monetarias internacionales.
"La revelación de este programa es vergonzosa", afirmó Bush. "Estamos en guerra con un grupo de gente que quiere perjudicar a Estados Unidos. Y que alguien filtre ese programa y un periódico decida publicarlo, le hace enorme daño a Estados Unidos".
El programa secreto -con el que se le ha dado seguimiento a transacciones durante los últimos cinco años- facilita el análisis de los datos que provienen de un consorcio bancario internacional, y fue puesto en funcionamiento después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
En ese momento, y bajo las facultades extraordinarias otorgadas al poder ejecutivo, el gobierno obligó a una cooperativa bancaria de Bruselas a abrir sus registros financieros para investigar a sospechosos de terrorismo.
"Lo que estábamos haciendo era lo correcto", agregó Bush. "El Congreso lo sabe. Si uno quiere saber qué están haciendo los terroristas, uno trata de seguir la ruta del dinero, y es exactamente eso lo que estamos haciendo. Y el hecho de que un periódico lo publicó hace que ganar la guerra contra el terrorismo sea más difícil".
Debate
Swift
(Sociedad para las telecomunicaciones financieras interbancarias mundiales) es un nodo que vincula a unas 7.800 instituciones financieras de distantes partes del mundo -incluidos los bancos más grandes- y maneja un estimado de US$6.000 millones diarios, la mayoría a través de transferencias electrónicas.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos estuvo a cargo del diseño del programa de rastreo junto con la CIA.
Según el periódico neoyorquino, el programa ha derivado en el arresto de miembros de al-Qaeda, incluyendo al organizador del atentado en una discoteca en Bali en 2002.
El corresponsal de la BBC en Washington, Justin Webb, señala que algunas figuras políticas de la derecha de Estados Unidos han sugerido que los editores del New York Times sean enjuiciados por traición a la patria, aunque es una opción muy poco probable.
Webb explicó que el periódico, que tiene una larga historia de enfrentamientos con el gobierno de Bush, está en el centro de un feroz debate sobre libertad de prensa y responsabilidad.
Un debate también emergió cuando algunos medios estadounidenses revelaron la existencia de un programa de vigilancia telefónica, utilizado por el gobierno para escuchar conversaciones sin órdenes judiciales.