La mayoría de las ciudades de Estados Unidos no se encuentran preparadas para un ataque terrorista o un desastre natural de grandes proporciones, advierte un informe oficial.
Incluso la capital, Washington, que fue una de las ciudades blanco de los atentados del 11 de septiembre de 2001, está entre las peor preparadas, señaló el informe preparado por el Departamento de Seguridad Interna.
El estudio fue ordenado por el presidente George W. Bush durante su visita a Nueva Orleans el año pasado, semanas después de que el huracán Katrina arrasara con la ciudad.
La misma Nueva Orleans y también Louisiana recibieron bajas calificaciones.
Entre los estados mejor preparados están Florida y otros estados de la costa, que se encuentran dentro del cinturón de huracanes.
La investigación de seis meses, llevada a cabo en los 56 estados y territorios del país y en 75 de las ciudades más grandes, examinó casi 2.800 planes de operaciones de emergencia.
Esfuerzo nacional
Durante el estudio se examinaron procedimientos de evacuación masiva, cuidados médicos de emergencia, alertas públicas y otras medidas de especial preocupación como la ayuda a ancianos, minusválidos y a quienes no hablan inglés.
El informe dice que los estados y ciudades necesitan coordinar su planificación y definir claramente una estructura de mandos.
"Todos los niveles de gobierno en todo el país necesitan mejorar sus planes de operaciones de emergencia para eventos catastróficos, tales como un ataque terrorista o un huracán de categoría cinco", señala.
Pese a fondos otorgados de US$18.000 millones para la prevención de desastres desde 2001, "muy poco de esto ha ido a planificación, entrenamiento y ejercicios", dijo George Foresman, subsecretario del Departamento.
Los 10 estados que sí cuentan con suficientes planes para responder a desastres son: Florida, Maryland, Massachusetts, Mississippi, Nueva York, Rhode Island, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Vermont.