Durante un acto celebrado en La Haya, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió a todos los países reconocer la jurisdicción del organismo.
La CIJ fue establecido como el centro de resolución de disputas judiciales para los Estados tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Desde 1946 ha emitido 79 sentencias en disputas relacionadas con fronteras, soberanía territorial, interferencia en asuntos internos, toma de rehenes, derecho al asilo y nacionalidades.
La Corte se diferencia del Tribunal Penal Internacional -que actualmente lleva casos como el del genocidio de Ruanda en 1994- por el hecho de que trata conflictos entre países y no individuos.
Uno de los problemas que tiene la CIJ es que muchas naciones clave se han negado a reconocerla, como por ejemplo Estados Unidos, Rusia, China, Francia, que al mismo tiempo son miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.
Por ello, hay quienes afirman que el ente no tiene poder suficiente para imponer las decisiones que toma, aunque también hay voces que opinan que cada vez tiene mayor presencia en el logro de una justicia imparcial.
Vías alternas
Según el CIJ, 187 Estados han ratificado el estatuto que creó el tribunal, pero apenas 59 aceptan su jurisdicción.
En vista de esta situación, Annan solicitó a las naciones que no quieren ratificar el estatuto que al menos consideren someter sus disputas a través del organismo, por medio de acuerdos especiales.
Ello "ayudaría a garantizar el futuro de la Corte como elemento central de nuestra sociedad internacional, quizás para otros 60 años", dijo el secretario general de la ONU.
Según la corresponsal de la BBC en La Haya, Geraldine Coughlan, el sexagésimo aniversario llega cuando la CIJ trata uno de los casos más importantes de su historia: Bosnia acusa a Serbia del genocidio de musulmanes durante el conflicto bélico que sostuvieron.
El gobierno bosnio solicitó ante la Corte una compensación multimillonaria por hechos como los ocurridos en Srebrenica, donde se estima que más de 7.000 musulmanes fueron masacrados.
América Latina
La CIJ también lleva algunos casos en América Latina, como una disputa de delimitación fronteriza marítima entre Nicaragua y Honduras, y otra de la misma índole entre Nicaragua y Colombia.
También atiende un diferendo sobre derechos de navegación entre Costa Rica y Nicaragua.
Un caso emblemático para la región relacionado con el ente judicial ocurrió en 1984, cuando el gobierno de Estados unidos dejó de participar en un caso presentado por el gobierno sandinista de Nicaragua.
Éste protestaba contra el apoyo estadounidense a los Contras.
En aquel momento el gobierno de Ronald Reagan rechazó la jurisdicción del tribunal y abandonó las sesiones.
También hubo otro caso en América Latina en 1977, cuando Argentina rechazó una sentencia que le otorgó la soberanía a Chile sobre unas islas del Canal de Beagle.
Se considera que fue la intervención del papa Juan Pablo II en las negociaciones lo que evitó un conflicto bélico.