"Hay muchos fraudes. Muchos", dijo Berlusconi a reporteros al salir de su oficina.
Según la agencia Reuters, al preguntársele si el resultado final de la elección podría cambiar, el primer ministro contestó: "debe cambiar".
Prodi, ex presidente de la Comisión Europea, afirmó que duda que un recuento de votos pueda arrojar un resultado que favorezca a la coalición liderada por Berlusconi.
"No temo una inversión de los resultados", afirmó el dirigente de centro-izquierda.
Prodi se reunió este miércoles con sus aliados políticos en la búsqueda de acuerdos para formar un nuevo Ejecutivo.
Sin embargo, manifestó que es poco probable que se pueda instalar un gobierno hasta la segunda mitad de mayo, una vez que sea designado un nuevo presidente.
Administración "fuerte"
Conocido como "
Il Professore
", Prodi dijo que formará una administración "fuerte" para "todos los italianos".
Pero los analistas opinan que será muy difícil la gobernabilidad debido a que el margen de triunfo de la oposición ha sido muy estrecho.
Asimismo los observadores estiman que, con una mayoría tan exigua, será una tarea ardua mantener unida la coalición de 16 partidos que respalda a Prodi.
En conferencia de prensa, Prodi reconoció que tendrá por delante "una labor compleja y difícil" y rechazó las demandas de Berlusconi de formar una amplia coalición de partidos para gobernar Italia.
Igualmente desestimó la posibilidad de que el premier reemplace como presidente a Carlo Azeglio Ciampi.
Podría tomar semanas
Los resultados oficiales muestran que Prodi consiguió por unos cuantos escaños la mayoría en el Senado. El conteo final le da 158 escaños, contra 156 para la alianza de centro-derecha de Berlusconi.
Ya se había confirmado el triunfo de Prodi en la Cámara de los Diputados con el 49,8% de los votos frente al 49,7% de Berlusconi.
No obstante, el premier sigue sin reconocer la victoria de su rival e insiste en que los votos sean revisados "escrupulosamente", sobre todo los 500.000 que fueron anulados.
Berlusconi dijo que "hay muchos, muchos, muchos aspectos oscuros" que necesitan ser verificados y mencionó especialmente el voto de los italianos emigrados, que fue decisivo en la contienda electoral.
Este miércoles, el senador italiano Gino Tremattera, de la coalición liderada por Berlusconi, denunció "la desaparición de más de 30.000 papeletas de voto depositadas en Suiza", según informa la agencia de noticias EFE.
Los partidarios de Prodi calificaron de "irresponsable" la posición de Silvio Berlusconi.
Corresponsales de la BBC en Roma informaron que un escrutinio de los votos podría tomar semanas y paralizar el sistema político italiano.