El ex presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic, será enterrado este sábado en Serbia, una semana después de que falleciera en una celda en La Haya mientras enfrentaba un juicio por crímenes de guerra.
El funeral -de carácter privado- se desarrollará en Pozarevac, la ciudad natal del ex gobernante, a unos 60 kilómetros al este de la capital serbia, Belgrado.
Se espera que miles de partidarios asistan al funeral.
Sin embargo, su familia no estará presente en el entierro, según informó el vicepresidente del Partido Socialista de Serbia, Milorad Vucelic.
"Debido a las contradictorias declaraciones de las autoridades sobre la seguridad de la familia y especialmente por las amenazas y chantajes dirigidos a su viuda, no será posible que asistan", dijo Vucelic en declaraciones a la televisión estatal serbia.
La viuda de Milosevic, Mirjana Markovic, quien vive en Moscú, enfrenta cargos por corrupción y abuso de poder.
"No fue envenenado"
Contradiciendo la versión de su familia y partidarios, el presidente del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia informó que no hay evidencias de que Slobodan Milosevic haya sido envenenado.
Según Fausto Pocar, los exámenes practicados "no han arrojado indicio alguno" de un posible envenenamiento.
Pocar presentó en conferencia de prensa los resultados provisionales de los exámenes toxicológicos llevados a cabo por especialistas holandeses.
El informe toxicológico dice que en el cuerpo de Milosevic fueron encontrados restos de varios medicamentos que habían sido prescritos por los médicos "pero no en cantidades tóxicas".
Milosevic fue hallado muerto el sábado pasado en un centro de detención de Naciones Unidas en La Haya, donde enfrentaba cargos por genocidio y crímenes de guerra ante el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia.
El féretro con el cuerpo del ex presidente yugoslavo será trasladado este sábado desde el Museo de la Revolución en Belgrado hacia Pozarevac donde se realizará el entierro.