Escándalo/ONU: acusan a 2.000 firmas
Más de 2.000 compañías extranjeras involucradas en el programa de Naciones Unidas "Petróleo por Alimentos" hicieron pagos ilícitos al gobierno de Saddam Hussein, reveló el quinto y último informe de la comisión independiente encargada de investigar el presunto caso de corrupción.

Como resultado, Hussein obtuvo ingresos ilegales por el orden de US$1.800 millones.

Según la investigación, empresas de al menos 60 países pagaron sobornos sobre ventas de bienes humanitarios y compañías de 40 países abonaron recargos en contratos petroleros.

Paul Volcker -el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos que condujo la pesquisa- resaltó que las firmas nombradas, entre las que se incluye a Siemens, Daimler Chrysler y a Volvo, no necesariamente sabían sobre los pagos ilícitos.

El funcionario agregó que la corrupción no hubiera permeado de una manera tan extrema si las dependencias de la ONU responsables de monitorear la operación, la Secretaría General y el Consejo de Seguridad, hubieran cumplido con su labor efectivamente.

Saddam claramente eligió favorecer a las empresas o individuos de aquellos países que consideraba -ciertamente o no- que asistirían sus esfuerzos por acabar con las sanciones
Paul Volcker
Según Volcker, el gobierno iraquí se aprovechó de las divisiones dentro de la ONU para "politizar" el programa humanitario.

El estadounidense enfatizó la urgencia de que se implementen reformas a la ONU.

Fin humanitario

El programa "Petróleo por Alimentos" pretendía aliviar el efecto sobre la población iraquí de las sanciones impuestas contra Irak tras la invasión a Kuwait.

Bajo el acuerdo el gobierno de Saddam Hussein podía vender petróleo siempre y cuando el dinero obtenido se destinara a la compra de suministros humanitarios.

Se estima que más de 4.500 empresas provenientes de 60 países estuvieron involucradas en el programa, que contaba con un presupuesto de US$60.000 millones y que se inició en 1996, concluyendo en 2003 a raíz de la invasión a Irak liderada por el gobierno estadounidense.

Más de la mitad de las empresas que participaron en el programa hicieron pagos ilegales al gobierno iraquí, según lo investigado.

La investigación

Los hallazgos de la Comisión fueron presentados en un documento de más de 500 páginas que especifica cómo las empresas evadieron los controles de la ONU para realizar negocios con el gobierno de Saddam Hussein.

Informes anteriores ya habían criticado la labor del secretario general de la ONU, Kofi Annan, y del Consejo de Seguridad de la ONU, por ignorar el mal manejo del programa.

Para elaborar el reporte del escándalo -que se desató a principios de 2004- fueron contratados 100 investigadores que se trasladaron a los países que participaron en el programa para recopilar pruebas contra las empresas involucradas.

La Comisión contaba con un presupuesto de US$35 millones.

Entre las irregularidades descritas por el estudio también se cuentan la creación de compañías fantasma y la participación en el programa de empresas ampliamente conocidas en sus países de origen.

El informe elaborado por Volcker y su equipo presenta evidencia acerca de los sobornos recibidos por Benon Sevan, director del programa "Petróleo por Alimentos" en Irak.

Sin embargo el funcionario, quien renunció a su cargo el pasado mes de agosto, insiste en su inocencia.

Volcker señaló que si bien su equipo no estaba allí para hacer cumplir la ley, los investigadores aportarían información a los países involucrados en caso de que estos quisieran demandar a las empresas o individuos señalados en el reporte.

El ministerio de Economía de Suiza ya anunció que presentará cargos contra cuatro personas, en relación con el informe.