El presidente George W. Bush ha urgido a los cerca de dos millones de evacuados que retrasen su regreso hasta que la situación se estabilice un poco.
El mandatario se reunió con personal de asistencia en el estado de Texas, donde el huracán Rita provocó daños en las zonas costeras.
Bush dijo estar satisfecho con la operación de emergencia que se puso en marcha tras el impacto del huracán.
Según los corresponsales en la zona, las autoridades en Texas y Louisiana se están enfocando ahora en evitar el caos que se desató en las carreteras durante el proceso de evacuación, cuando se produjeron embotellamientos de hasta 160km de largo.
En Texas, se está trabajando en un esquema vial que permita un regreso ordenado.
En tanto el alcalde de Nueva Orleans, en el vecino estado de Lousiana, ha llamado a que los habitantes vayan emprendiendo el regreso a la ciudad, a pesar de que ésta sufrió grandes inundaciones por segunda vez en un mes, tras ser abatida primero por el huracán Katrina y ahora en menor escala por Rita.
El paso de Rita
A pesar de los oscuros pronósticos, el huracán Rita no golpeó áreas de alta densidad poblacional, sino más que nada pueblos aislados.
Los dos más afectados fueron Beaumont y Lake Charles, en la frontera entre Texas y Louisiana.
Sin embargo, no se registraron víctimas fatales.
"No fue tan malo como pensaba, pero igual fue devastador", señaló a la agencia AFP el jefe de policía de Lake Charles, Don Dixon.
Las lluvias también azotaron los pantanos al sudoeste del estado de Louisiana.
Equipos de rescate rastreaban este domingo la zona en busca de residentes que decidieron desafiar las órdenes de evacuación.