Katrina: demócratas piden cabezas

Carlos Chirinos
BBC, Washington

En medio de las críticas sobre el manejo de la emergencia generada por el huracán Katrina, los demócratas exigen renuncias dentro del gobierno, mientras los republicanos aseguran que no es el momento para acusaciones.

Mientras en los estados del sur siguen los esfuerzos para ayudar a las víctimas del huracán Katrina, que azotó la zona la semana pasada, en Washington arrecian las críticas sobre la manera cómo la Casa Blanca respondió a la emergencia.

El líder de la minoría demócrata en el senado, Harry Reid, sugirió crear una autoridad especial que quite de las manos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias -FEMA, por sus siglas en inglés- la responsabilidad de reconstruir las áreas devastadas por el huracán.

"Después de todo lo que ha pasado con FEMA, ¿hay alguien que piense que debemos permitir que el dinero vaya a esa oficina y que sea distribuido por ellos?", se preguntaba Reid durante una rueda de prensa en la que presentaron un plan alternativo al paquete de fondos de emergencia que solicita el presidente George Bush.

FEMA y su director Michael Brown han estado bajo fuego desde que empezaron a revelarse las dimensiones de la tragedia, particularmente en la ciudad de Nueva Orleans.

Tarde e insuficiente

Según sus críticos FEMA actuó tarde y con recursos insuficientes, lo que dejó durante varios días a miles de personas refugiadas en el centro de la ciudad sin agua o alimentos y sin información sobre su futuro inmediato.

Entre ellos se encontraban cientos de ancianos y de enfermos quienes no tuvieron acceso a medicamentos, así como miles niños que no podían ser alimentados adecuadamente.

Hubo personas que murieron de fallas cardíacas que se habrían podido evitar fácilmente con medicación, o por falta de insulina o de diálisis, en el caso de pacientes renales. También se presentaron casos de deshidratación.

Los corresponsales presentes en el centro de Nueva Orleans fuimos testigos de cómo, entre martes y viernes, la situación en Nueva Orleans degeneraba en anarquía, mientras las autoridades locales, estatales y federales se acusaban mutuamente de incompetencia.

Preguntado sobre si la creación de una nueva organización burocrática no haría más lenta la llegada de la ayuda a las víctimas de Katrina, el senador demócrata Reid sugirió seguir el modelo de la Autoridad del Valle del Tennesse, un organismo autónomo creado en los años '30 para manejar la crisis ambiental que vivía esa región del sur de los EE.UU..

"No fue perfecto"

Casi simultáneamente, a la salida de la Casa Blanca, donde se reunieron con el presidente Bush, los líderes republicanos en el Congreso pidieron concentrarse en los esfuerzos de ayuda de emergencia y no caer en una discusión "partidista".

"Todos sabemos que las cosas no salieron a la perfección", dijo el líder de la mayoría republicana en el senado, Bill Frist.

Todos sabemos que las cosas no salieron a la perfección
Bill Frist, líder republicano en el senado
"Inicialmente una gran cantidad de críticas se dirigieron hacia el gobierno federal, pero creo que la gente percibe cada vez más que hubo una falla en todo el sistema, a nivel local, a nivel estatal, y a nivel federal" aseguró Frist.

Bill Frist prometió que el Congreso llegará al fondo del asunto, haciendo referencia a la comisión parlamentaria que investigará los problemas que surgieron durante el manejo de la emergencia.

El gobierno también se investigará a sí mismo, según anunció el miércoles el presidente Bush, quien prometió que descubrirá "qué salió mal y qué salio bien".