N. Orleans: evacuación obligatoria
El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, autorizó a la policía local a evacuar mediante la fuerza a todos los residentes que aún permanecen en la ciudad inundada.

La medida fue tomada después de que las autoridades locales advirtieron a los residentes que la ciudad podría estar tóxica por meses o años.

Cadáveres descompuestos, excrementos y vehículos oxidados han sido expuestos en la medida en que son drenadas las aguas que inundaron a Nueva Orleans después del paso del huracán Katrina.

"Es un riesgo de salud. Hay tóxicos en el agua, hay escapes de gas donde podríamos tener explosiones", expresó Nagin.

El alcalde emitió una declaración oficial en la noche del martes en la que autoriza a la policía y el ejército a retirar a cualquier persona que rehúse abandonar su casa.

La agencia de noticias EFE informó que cinco personas murieron de cólera en Nueva Orleans debido a la contaminación de las aguas.

Presión sobre Bush

Mientras, aumenta la presión en Washington sobre el gobierno del presidente George W. Bush sobre la forma en que respondió a la devastación causada por el huracán Katrina.

Los principales miembros del propio Partido Republicano de Bush han manifestado que están insatisfechos con el manejo gubernamental de la crisis.

La senadora republicana, Susan Collins, dijo que el gobierno falló en todos los niveles.

Durante una reunión privada, legisladores republicanos expresaron su descontento a miembros del gabinete del mandatario, según se informó.

Este martes, Bush aseguró que él mismo liderará la investigación sobre cómo se manejó el desastre.

"Con el tiempo descubriré qué salió bien y qué salió mal", dijo el presidente estadounidense, respondiendo a las críticas que indican que la reacción del gobierno ante la devastación de Katrina fue muy lenta.

Sin embargo, el Senado de EE.UU. anunció que llevará a cabo dos investigaciones independientes a la que hará la Casa Blanca sobre la respuesta que se le dio al desastre dejado por el huracán.

Nada de culpas

El periódico local "Times-Picayune" pidió la renuncia de los responsables de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).

A ese llamado se sumaron las voces del ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y su esposa, la senadora Hilary Clinton, para que se realice una exhaustiva investigación sobre lo ocurrido.

En medio de las críticas, Bush aseguró que se investigará cómo reaccionaron las diferentes esferas del gobierno ante Katrina, pero recalcó que no caerán en el juego de culparse unos a otros.