En marcha la mayor operación aérea
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Javier Aparisi
BBC Mundo, enviado especial a Nueva Orleans
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Los sobrevivientes al huracán Katrina, que golpeó las costas del sur de Estados Unidos el lunes, están siendo evacuados en una de las más grandes operaciones aéreas que se haya hecho en suelo estadounidense.
El secretario de Transporte, Norman Mineta, dijo que los helicópteros y aviones están trabajando las 24 horas del día para movilizar a más de 10.000 damnificados de Nueva Orleans, la ciudad más afectada.
Allí, la crisis humanitaria empieza a amainar con la llegada de numerosos efectivos militares y la eventual evacuación de dos grandes llagas en la imagen pública: el Superdome y el Centro de Convenciones.
En el Barrio Francés, una de las pocas partes de Nueva Orleans que no ha sido inundada, reina una extraña calma, custodiada por guardias nacionales y policías con rifles automáticos en mano.
Un breve paseo en auto por Canal Street y las calles adyacentes evoca un extraño silencio de casas abandonadas y a alguno que otro residente paseándose con carritos de supermercado lleno de botellas de agua, entregadas por las autoridades.
El olor a podrido y el semblante de cansancio en las caras de la gente lo dice todo.
Como en las películas
La entrada a la ciudad por la autopista 10, que conecta con Baton Rouge, se siente como una película que poco a poco va desgranando escenas de líneas férreas levantadas por el agua, techos destruidos por el viento y desolación.
El acceso a los demás sectores de la ciudad aún requiere de lanchas, un hecho que da lugar a extrañas escenas de personas arrastrando canoas sobre el pavimento, para luego seguir a remo por las zonas inundadas.
En la autopista, los coches de la policía, ambulancias y camiones de la Guardia Nacional se adueñaron de las vías que conducen a la ciudad.
En sentido opuesto, innumerables caravanas de autobuses, cargados de refugiados, se enfilaron hacia Baton Rouge, una ciudad de medio millón de habitantes que deberá duplicar su población en las próximas semanas.
Ciudad fantasma
Poco a poco van surgiendo relatos de gente que sigue atrapada en sus casas inundadas, aferradas a un patrimonio que ha dejado de serlo.
Al vaciarse la ciudad y restablecerse el orden en algunos sectores, cabe preguntarse cuándo empezará la tarea de remoción de escombros y árboles caídos.
Quienes hasta hace poco vociferaban contra las autoridades en los albergues sin agua o comida, ahora han sido repartidos a varias ciudades de Texas, el resto de Louisiana y otros puntos.
El Presidente George W. Bush, tiene previsto volver a la ciudad el lunes, luego de su breve visita al aeropuerto el jueves.