Cuando faltan apenas un puñado de estados por declarar al ganador de los comicios en Estados Unidos todo depende de Ohio... ¿por qué?
En primer lugar porque el industrial Ohio es un estado grande y muy poblado así que aporta 20 votos electorales y John Kerry los necesita todos.
Esa es su última esperanza.
Los electores en Ohio sabían que su estado iba a ser importante y acudieron en masa a las urnas.
Tantas personas sufragaron que los centros de votación tuvieron que permanecer abiertos dos y tres horas extra, para permitir que todos pudieran llegar a las máquinas.
Además, muchos votaron por correo, pues no podían estar presentes pero querían que su voto contara.
Luego están los votos provisionales, personas a las que se les permitió registrar sus intenciones a pesar de que había un problema no resuelto sobre su elegibilidad para votar.
De ser necesario para aclarar un empate, esos votos serían revisados y de ser legales, contados.
Aún no hay un resultado firme en Ohio, pero George W. Bush lleva la delantera.
La brecha es de más de 130.000 votos. ¿Pueden los sufragios por correo y los provisionales revertir la tendencia? Para los republicanos es imposible.
Los demócratas, por supuesto, quieren esperar hasta que todos y cada uno de los votos sean contados. Como dijo el aspirante a la vicepresidencia, John Edwards, tras esperar cuatro años para ganar la presidencia, pueden esperar una noche más.