Tres palabras bastan para decir resumidamente porqué el Manchester será infinitamente superior al Chelsea en Moscú: Ronaldo-Tévez-Rooney.
No hay un trío ofensivo que esté en mejor momento en el futbol europeo. Estos tres jugadores te pueden quebrar de contragolpe, de combinación entre ellos, o aprovechando un descuido de la defensa. Palabras más, palabras menos, Ronaldo además, en su día, es sin duda el jugador más peligroso del viejo continente.
Pero, el Man-United no es sólo goles, el equipo es mejor descrito con la palabra "compacto". En todas sus líneas tienen jugadores de primer nivel, que bien hacen el trabajo de obrero (Carrick, Hargreaves, Wes Brown), ofrecen veteranía (Scholes y Giggs) o solidez (Ferdinand y Vidic).
Además los "diablos rojos" tienen una cita pendiente con la historia. La única copa europea que han ganando se la "robaron" en descuento al Bayern de Munich. En esa final de 1999, en el Camp Nou, los alemanes dominaron ampliamente todo el partido, hasta que Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solkjsaer anotaron en tiempo de descuento.
Por ello, este equipo se sabe con la responsabilidad de que tienen que arreglar el pasado con un título europeo sobre el cual no existan dudas.
Probablemente esta debe ser la principal motivación del técnico Alex Ferguson, quien querrá tener la Copa de la Champions de manera merecida y no cuestionada.
Justamente el papel de Ferguson de cara a este partido también será crucial. Tiene rato ya en el fútbol el escocés, a diferencia de su rival, Avram Grant, quien es un recién llegado a las grandes ligas. Imagine a dos jugadores de ambos equipos: el del Manchester United probablemente se sentirá cómodo al saber que será Ferguson quien diseñe la estrategia, mientras que el del Chelsea probablemente cruzará los dedos para que Grant la haga bien.
El planteamiento táctico determinará quien de el primer golpe en esta lucha, el cual podría ser definitivo. Y aquí yo apuesto mis fichas a que Ferguson leerá el juego mucho mejor que su adversario.
El encuentro también acarrea factores "extra-fútbol". Chelsea parece un equipo a punto de desintegrarse, a diferencia de los "diablos rojos", que por increíble que parezca, pudieran incluso estar a punto de reforzarse en el mercado de transferencias. Es decir, la mentalidad de los segundos posiblemente sea más fuerte que la de los primeros.
Incluso el Man United ya ganó un título esta temporada, la Premier, por lo que llega sin presión y a sabiendas de que puede dejar fluir su juego.
Puedo decir más, pero ya sería como convertirme en hincha del Man United, que no lo soy.