Jeffrey Skilling, ex ejecutivo en jefe de la empresa energética estadounidense Enron, fue sentenciado a 24 años de prisión por el papel que jugó en uno de los escándalos corporativos más grandes en la historia de ese país.
Skilling había sido encontrado culpable de cerca de 20 cargos de fraude, conspiración y tráfico de información privilegiada por su papel en el colapso de la compañía, que tuvo lugar en 2001.
Miles de personas que trabajaban para Enron perdieron su empleo y sus pensiones cuando la empresa se declaró en bancarrota.
Los miembros del jurado decidieron que Skilling y el fundador de Enron, Kenneth Lay, quien murió de un infarto en julio de este año luego de ser hallado culpable, conocían la magnitud de los problemas financieros de la compañía y deliberadamente llevaron a cabo medidas para ocultar el verdadero estado de la empresa.
Skilling no es el único directivo de la empresa en enfrentar pena de cárcel.
En septiembre pasado, Andrew Fastow, el ex director ejecutivo de Enron, había sido sentenciado a seis años en prisión.
Al momento de declararse en quiebra, la compañía estadounidense de energía tenía deuda por US$31.800 millones.