Cuba: Raúl Castro habla del futuro
El primer vicepresidente de Cuba, Raúl Castro, afirmó que será el Partido Comunista el encargado del asumir el liderazgo político cuando su hermano Fidel muera o deje el gobierno.

El discurso pronunciado el miércoles por Raúl, que recién fue publicado este jueves, fue interpretado por algunos analistas como una respuesta a los rumores que circulan sobre una posible toma del poder por parte de los militares cubanos cuando los hermanos Castro no estén más en la isla.

Fidel Castro, el presidente cubano, cumplirá 80 años el próximo mes de agosto y su hermano y sucesor designado tiene 5 años menos.

El también ministro de Defensa indicó durante el 45 aniversario del Ejército Occidental que será el Partido Comunista el garante de la unidad de los cubanos y que todo lo demás "es pura especulación".

Frank Mora, experto en asuntos militares cubanos del Colegio Nacional de Guerra en Washington, señaló que "a diferencia de Fidel, Raúl o cualquier futuro gobierno no podrá gobernar sin una estructura política o una organización".

"El estilo de movilización popular de Fidel enfatiza su autoridad carismática pero el futuro gobierno no puede hacer lo mismo, de ahí la necesidad de construir e incluso legitimizar organizaciones políticas como el partido", dijo Mora, aunque agregó que la importancia del ejército cubano será mayor en la futura administración.

El viejo enemigo

Raúl también señaló que la reciente creación en Estados Unidos de una Comisión para la Asistencia de una Cuba Libre y el nombramiento de un coordinador para la transición política ocurrido el año pasado muestra que Washington planea abalanzarse sobre la isla una vez que los hermanos Castro se hayan ido.

El primer vicepresidente advirtió que si el enemigo los agrede sufrirá un número de bajas muy superior al que la opinión pública estadounidense estaría dispuesta a admitir.

Según el diario cubano Granma, Raúl Castro agregó que la doctrina militar Guerra de Todo el Pueblo es una realidad presente.

Esta doctrina se basa en que la defensa del gobierno revolucionario está depositada no sólo en las fuerzas armadas, sino a toda la población.