UE: mercado laboral dividido

A dos años de la ampliación de la Unión Europea, otros cuatro países levantaron las restricciones a trabajadores provenientes de los nuevos estados miembro.

España, Portugal, Grecia y Finlandia abrieron las puertas de sus mercados laborales a ciudadanos de los países del Este del continente, incorporados a la UE en 2004.

Se suman así al Reino Unido, Irlanda y Suecia, que tomaron medidas similares hace dos años y eliminaron las barreras para los extranjeros de los diez nuevos socios del bloque que llegan en busca de empleo.

El comisionado para el Empleo de la Unión, Vladimir Spidla, declaró que el libre desplazamiento de trabajadores ha beneficiado a los países receptores en estos años

Allí, según declaró el funcionario, los recién llegados encuentran vacantes disponibles y ayudan a desarrollar la economía.

Pero no todos se muestran dispuestos a esta apertura. Algunas de las economías más grandes, como Alemania, Italia y Francia, anunciaron que mantendrán las barreras migratorias con fines laborales.

Entre los más ricos, como Holanda y Austria, las puertas se mantendrán firmemente cerradas.

En Austria, por ejemplo, muchos creen que se necesita más tiempo para que los países más pobres, como su vecino Eslovaquia, desarrollen primero sus propias economías.

Temor laboral

La libertad de movimiento de los trabajadores es una de las estipulaciones clave de los tratados de la Unión Europea.

Mercado laboral de la UE
1 mayo 2004: Reino Unido, Irlanda y Suecia permiten la entrada a trabajadores de ocho nuevos países. Los otros 12 miembros antiguos de la UE mantienen restricciones. Chipre y Malta no sufren restricción.
1 mayo 2006: Finlandia, Grecia, España y Portugal levantan restricciones.
Pero algunos estados miembro, especialmente Alemania y Austria, están preocupados de que su mercado de trabajo experimente un flujo de empleo barato de los países del Este poniendo en peligro oportunidades de trabajo para sus nacionales.

Estos temores concitaron un amplio acuerdo que establece que, durante un periodo de transición, los actuales países que integran la UE podrían restringir trabajadores de ocho de los diez estados que se sumaron en 2004.

De los nuevos miembros, sólo los ciudadanos de Malta y de Chipre pueden viajar y trabajar libremente.

Los ocho restantes, países ex comunistas, han señalado que las restricciones equivalen a discriminación.

Algunos países, como Hungría, Polonia y Eslovenia, han impuesto incluso restricciones recíprocas.

Beneficios

Un informe publicado en el Reino Unido indica que las empresas se han beneficiado en gran medida del flujo de trabajadores extranjeros desde que la Unión Europea fue ampliada.

La Fundación Joseph Rowntree señala que trabajadores altamente calificados provenientes de los nuevos estados miembros estaban ocupando puestos de trabajo de baja paga, que los británicos no están dispuestos a tomar.

En febrero, la Comisión Europea publicó un informe que indica que la llegada de trabajadores de los países de Europa del Este ha estimulado las economías del Reino Unido, Irlanda y Suecia.